sábado, 19 de octubre de 2019

Listado de maravillas de los K (tomado de Internet)

1. Hotesur
2. Los Sauces
3. La ruta del dinero K
4. Contenedores de la Aduana
5. Skanska
6. Hinchadas Unidas Argentinas
7. Sueños Compartidos
8. Proyecto X
9. Cristóbal López
10. Lazaro Baez
11. Abogada Exitosa
12. De bancario a millonario
13. Rudi Ulloa
14. El jardinero millonario
15. Milagro Sala
16. Antonini Wilson
17. La embajada paralela
18. Dólar Futuro
19. Militancia rentada
20. Muerte de Nisman
21. Pacto con Iran
22. Cepo al dólar
23. Chatarra ferroviaria
24. La Rosadita
25. Ricardo Jaime
26. El avión de Jaime
27. Amado Boudou
28. Julio De Vido
29. Sobreprecio obra pública
30. Las estancias de Báez
31. La aduana de Echegaray
32. La patota de Moreno
33. El indeK
34. Las cadenas nacionales
35. La persecución a la oposición
36. La pauta K
37. El fraude fiscal de Cristóbal López
38. Aerolineas La Campora
39. El odio de D'Elia
40. La guerra contra el campo
41. Los manuales escolares K
42. El financiamiento de artistas K
43. El fútbol para todos
44. El barco de gas fantasma
45. La morsa
46. Argentina K, destino Narco
47. El triple crimen
48. Efedrina y campaña de CFK
49. Los ñoquis del Senado
50. El fraude en Tucumán
51. Los bolsos de López
52. Los vuelos de Scioli
53. Los millones de Florencia K
54. El espionaje a opositores
55. Los viáticos oficiales truchos
56. 6,7,8
57. Compra de tierra fiscal a precio vil
58. Los 2 millones de USD de NK
59. Las joyas de CFK
60. Seychelles
61. La grieta
62. Las Kunitas
63. La aduana paralela
64. El gasoducto del NEA
65. El valijero Fariña
66. Las coimas de Jaime
67. La Bóveda de Lazaro
68. Los fondos de Santa Cruz
69. La Bolsa de Felisa Micelli
70. Los sobreprecios de Vialidad
71. El Caballo Suarez
72. Pensiones truchas
73. La violencia contra los Qom
74. Mafia de los medicamentos
75. El Alto Calafate
76. La cooperativa de Ofelia
77. Los concursos de fiscales truchos
78. El encubrimiento de Gonella
79. La bolilla caliente de Oyarbide
80. Justicia Legítima
81. El genocida Milani
82. La universidad de las madres
83. Vatayon Militante
84. Subsidios del Oncca
85. La cosechadora de Moreno
86. La persecución al periodismo independiente
87. La muerte de 14 mineros en Rio Turbio.

HAY QUE EXTIRPAR EL CANCER PERONISTA QUE  DESTRUYO LA ARGENTINA!!!!
DE AQUÍ SALIERON LOS MAFIOSOS, MONTONEROS, INÚTILES, VAGOS, BARRAS,
NARCOS, MENEMISTAS, DUHALDISTAS, CAMPORISTAS
Y KCHORROS QUE NOS LLEVARON AL FRACASO AVALADOS POR LOS ABOGADOS
Y JUECES K..O..R..R..U..P..T..O..S!!

Fuente Diario Clarín de hoy. Comentario de un lector en la nota; "El Vaticano usó US$726 millones donados a los pobres para múltiples negocios opacos"
"El dinero habría ido en un 77% a filiales del Credit Suisse y gestionados en operaciones financieras que según el magistrado muestran irregularidades, además de abrir escenarios inquietantes de peculado y otros delitos."


Hay para seguir anotando bastante, por ejemplo:
88. Tragedia de Once
89. Inundación en la Plata y sus 89 muertos "oficiales" pero aproximadamente 200  reales
90. etc, etc, etc!

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lunes, 30 de septiembre de 2019

Libro 1943 - Perón, un militar admirador de Mussolini y de Hitler

Perón, un militar admirador
de Mussolini y de Hitler
que llegó a la política
a través de un golpe de Estado
(Libro: "1943" de la historiadora
María Sáenz Quesada)


En "1943″, que Sudamericana publicará en octubre, la historiadora María Sáenz Quesada cuenta cómo era la Argentina antes del derrocamiento del gobierno de Ramón Castillo, repasa la formación del líder justicialista y sus consideraciones sobre lo que ocurría en Europa. Infobae publica un adelanto


En los años de la Concordancia, los oficiales del Ejército Argentino dividieron su actividad entre lo profesional y lo político. Respon­dían así a los estímulos que les llegaban desde los institutos
m­ilitares, las publicaciones especializadas y los estudios sobre el terreno en los sucesivos destinos en que se desempeñaron; así mismo, en los tiempos convulsionados de entreguerras, fueron sensibles al mundo externo de la política nacional e internacional. Ese fue el caso de Juan Domingo Perón, dueño de una buena foja de servicios profesionales, cuando el golpe de Estado del 4 de ju­nio de 1943 le abrió las puertas de la política. Como su acceso al poder se vincula con la actividad de la logia militar Grupo de Oficiales Unidos (GOU), en este capítulo se verá en primer lugar su trayectoria profesional hasta 1943, seguida por la fundación del GOU, proyecto político según el cual el Ejército se constituía en custodio de la República.


Un oficial de porvenir

Egresado del Colegio Militar en 1913, donde no se destacó como es­tudiante, Juan Domingo Perón revistó en la infantería. Entre sus destinos figuraban Paraná, Santa Fe, Chaco —durante la huelga de La Forestal—, Jujuy, Neuquén, Mendoza y Comodoro Rivada­via. Sus sucesivos jefes le pronosticaron un excelente porvenir. De su desempeño como instructor en la Escuela de Suboficiales dijeron: “Nervio, actividad, eterno buen humor, parece un niño y sin embargo su pasta es la del verdadero soldado, despierta en el más apático el deseo de trabajar. Vive para la compañía, es un atleta campeón de espada, absolutamente sincero y leal”. En cartas dirigidas a sus padres, que vivían en una estancia en Chubut, el joven subteniente revela una temprana vocación por la historia argentina y fuertes sentimientos antibritánicos. “Fui con­trario siempre a lo que fuera británico, y después de brasil, a nadie ni a nada tengo tanta repulsión”, escribía en noviembre de 1918. Todo esto lo llevó a apoyar la neutralidad del país en la Primera Guerra Mundial, contra la opinión de sus padres, partidarios de los Aliados (la Entente). Más tarde manifestó su oposición al presiden­te Hipólito Yrigoyen; justificaba su enojo en “todo el daño que este infame causó en desmedro de la disciplina de nuestro tan querido Ejército, que siempre fue modelo de abnegación y de trabajo honra­do”. El descontento hacia el gobierno radical era común en el ámbito militar, no solo por haber reincorporado en las filas a oficiales dados de baja por participar en las intentonas revolucionarias, sino tam­bién por el uso de las fuerzas armadas en tareas de represión y en las intervenciones a las provincias. Según el joven oficial, Yrigoyen no tenía “la talla moral de un Mitre o de un Sarmiento”, cuando el bien disciplinado Ejército era “la admiración de Sudamérica”. Perón, que simpatizaba con las corrientes nacionalistas y ar­gentinistas de la época, criticaba las consecuencias de la inmigración al advertir que “la honradez criolla” desaparecía: [...] contaminada por el torbellino de gringos muertos de ham­bre que diariamente vomitan los transatlánticos en nuestro puerto; después, uno oye hablar a un gringo y ellos nos han civilizado; oye hablar a un gallego, ellos nos han civilizado; oye hablar a un inglés y ellos nos han hecho los ferrocarriles; [...] no se acuerdan de que cuando vinieron eran barrenderos, sirvientes y peones.


Oficial de Estado Mayor

Ya oficial de Estado Mayor y profesor de historia militar en la Escuela Superior de Guerra, Perón escribió artículos sobre his­toria y teoría bélicas. Su libro, Apuntes de historia militar, tuvo varias ediciones. Entre los pensadores militares que influyeron en su preparación académica figuraba Juan Lucio Cernadas, quien lo introdujo en la lectura de Carl von Clausewitz, Colmar von der Goltz y Ferdinand Foch y en la concepción amplia de la doctrina de guerra que incluye “la nación en armas”. El coronel José María Sarobe fue el jefe al que más admiró. Según Carlos Piñeiro Iñíguez, esta relación tuvo carácter discipular. El libro en el que Sarobe proponía tareas pendientes de unificación aduanera y una coope­ración basada en el eje Argentina­-Brasil resultó un antecedente de la relación de Perón y Vargas años después, en la que revirtió la antipatía hacia el país vecino manifestada en sus cartas juveniles. En la presidencia de Justo, Perón se desempeñó como ayudan­te del ministro de Guerra, general Manuel Rodríguez. Agregado militar en Chile en 1936, sus informes fueron valorados por el general Luis César Perlinger: pudo sortear el fracaso de la misión de espionaje que inició en Santiago y que recayó en su sucesor en el cargo, el entonces mayor Eduardo Lonardi. Enviado a Italia en 1939 en misión de estudio, Perón mereció muy buenas califi­caciones. Regresó dos años después y fue destinado a Mendoza. Ascendido a coronel llegó a buenos Aires en diciembre de 1942, a la inspección de Tropas de Montaña. una sola sombra en esta foja: en 1940, el general Juan Monferini reclamó tribunal de ho­nor porque Perón y el coronel Enrique Rottjer, autores de la obra Las operaciones en 1870, no lo incluyeron en las citas bibliográ­ficas. La sanción que mereció fue leve, y nada obstaría para que ese año obtuviera excelentes calificaciones.



En la conspiración del 6 de septiembre

Su historia política fue más intensa que lo revelado en la foja. Según su propio relato, Perón se incorporó a la conspiración del general José Félix Uriburu en 1930. Era entonces ayudante del co­ronel Francisco Fasola Castaño, jefe de ideas nacionalistas. Asistió a reuniones secretas, a las que concurrían, entre otros oficiales, Juan bautista Molina, Álvaro Alsogaray, Pedro Pablo Ramírez, urbano de la Vega, José Humberto Sosa Molina, Miguel Mascaró y Franklin Lucero; allí se hablaba del hartazgo de la oficialidad con yrigoyen, de la prensa nacionalista, de lo conversado entre uriburu y Leopoldo Lugones y de otros temas. Aunque todo le pareció muy improvisado, el capitán Perón si­guió adelante. El destino que le asignó el “Estado Mayor” de Uri­buru fue la Escuela de Suboficiales. Perón intuyó el fracaso de su misión, se consideró desligado del compromiso y fue expulsado del grupo revolucionario. Se acercó entonces al teniente coronel Descal­zo y al coronel Sarobe, que formaban parte del sector liberal de la conspiración que orientaban el general Justo, los socialistas inde­pendientes y el diario Crítica. La intención de este grupo era derro­car a Yrigoyen con el objetivo de convocar a elecciones y retornar al sistema constitucional cuanto antes. A ese efecto, Descalzo redactó un programa de acción, y Perón lo imprimió en mimeógrafo.

En un relato sobre los sucesos del 6 de septiembre, escrito a pedido de Sarobe, en enero de 1931, dice Perón:

Solo un milagro pudo salvar la revolución. Ese milagro lo rea­lizó el pueblo de Buenos Aires, que en forma de una avalancha humana se desbordó en las calles al grito de “viva la revolu­ción”, que tomó la Casa de Gobierno, que decidió a las tropas en favor del movimiento y cooperó en todas formas a decidir una victoria que de otro modo hubiera sido imposible.

En este texto, la palabra “pueblo” se identifica con los grupos juveniles de clase media y alta, movilizados por los partidos de la oposición y por los nacionalistas. Como observó Carlos Fayt, el autor se manifiesta como un frío oficial de Estado Mayor, dispues­to a no exponer inútilmente su vida y su carrera, partidario del orden y de las jerarquías, que actúa en defensa de la Constitución y que aprenderá la lección acerca de cómo, con quiénes y bajo qué condiciones puede organizarse una acción revolucionaria. 8 Años después, Perón explicó que era muy joven y se había equivocado al sumarse al golpe militar. No obstante, siguió la misma línea del grupo de oficiales justistas que en un principio fue relegado por Uriburu. Destinado a La Quiaca, considerado un castigo, aprove­chó la oportunidad para profundizar su conocimiento del lugar y de su gente.


Cartas a Sarobe

En 1931, el coronel José María Sarobe fue designado como agre­gado militar en la embajada argentina de Japón. Era una forma elegante de alejarlo. En esas circunstancias, Perón le escribía dando cuenta de lo que sucedía en el país. En abril de 1931 le informó a Sarobe sobre la actividad de la Legión Cívica Argen­tina, “una especie de milicia ciudadana que cooperaría en caso de alteración del orden”, apoyada desde la Escuela Superior de Guerra. Dijo también que debido al fracaso del gobierno en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, que le dieron un nue­vo triunfo al radicalismo, volvió Justo al centro de la escena: “El general Justo parece ser en estos momentos el árbitro de la situación [...] no creo que otra persona pueda salvar al gobierno provisional”. A continuación, lamentaba el desorden en el cuadro de oficiales, consecuencia negativa de la revolución, y proponía más disciplina:

Será necesario que los hombres que vengan a gobernar vuel­van las cosas a su lugar. Esto no tiene otro arreglo que dupli­car las tareas. El año 1932, por lo menos, debe ser para los oficiales, en general, un año de extraordinario trabajo de todo orden, solo así podrá evitarse el mal que produce en el Ejército la ociosidad, la murmuración y la política. Será necesario que cada militar esté ocupado en asuntos de su profesión, de diana a retreta. De lo contrario, esto irá de mal en peor.

Perón calificó de “inicuo” el frustrado levantamiento radical de Gregorio Pomar en Corrientes. Con respecto a las elecciones presidenciales de noviembre de 1931 en las que la fórmula radical fue vetada, y compitieron Justo­-Roca contra Repetto-­De la Torre, se burló de Lisandro de la Torre y concluyó: “En general, la gente que piensa entiende que la única solución es el general Justo, y creo que será Presidente”. Casado con María Aurelia Tizón, joven de clase media porte­ña, hija de inmigrantes de origen gallego y vasco, Perón desplegó una intensa actividad de propaganda en la campaña electoral del justismo y justificó su trabajo político en la ya citada correspon­dencia:

Muchos oficiales que no entendemos nada de política esta­mos en plena tarea de movilización de familiares y amigos. Pensamos que hoy no es una falta intervenir en favor del candidato de nuestra predilección y lo hacemos con la con­veniente y necesaria discreción. yo tengo a todos los varones de la familia y amigos civiles ocupados en la propaganda política activa y siento que las mujeres no voten porque, en ese caso, de la familia nomás me llevaba más de veinte votantes [...] Varios amigos curas que tengo, a quienes he encargado que hagan propaganda, me han dado un alegrón porque me hicieron una reflexión muy acertada: los curas votan y propician al candidato más probable que permita asegurarles la estabilidad.

Destaca Rosendo Fraga en esta carta las tres ideas que serán centrales en la concepción política de Perón más de una década después:

[...] el valor electoral de tener a la iglesia a favor, la potenciali­dad política de la mujer y el concepto dualista respecto al pro­fesionalismo militar, que implica por un lado subordinación, pero que no excluye simultáneamente la toma de posición frente a los acontecimientos políticos.

En la presidencia de Justo, el mayor Perón fue ayudante de campo del ministro de Guerra, Manuel A. Rodríguez, y de su sucesor, Eleazar Videla. De allí salió para destinos en Chile y en Italia.



Bartolomé Descalzo: el fascismo sazonó sus ideas

Bartolomé Galíndez relata que a mediados de 1955 conversó lar­gamente con Descalzo, que había sido amigo de Perón y después se distanció, como tantos otros. A la pregunta de si encontró a lo largo del tiempo un signo que revelara al hombre de la revolución de junio de 1943, recibió esta respuesta:

Perón fue siempre un muchacho pobre y ahorrativo a la vez: tenía en su cuenta corriente una pequeña suma de dinero. Sus hábitos eran normales y sus procederes correctos. Se cuidaba en las comidas pues durante una época padeció del hígado. Desempeñaba sus funciones con dedicación como todo buen oficial. Esto, hasta que fue designado agregado militar en Chi­le. Ahí se despertó su primera ambición. Se trasladó a Italia y el fascismo sazonó sus nuevas ideas.




Cartas romanas

En cartas escritas por Perón desde Italia —conocidas gracias a la laboriosa investigación del doctor ignacio Martín Cloppet— se re­velan sus sentimientos y reflexiones en la etapa en que simpatizó con el fascismo. Arribó a Génova en abril de 1939, a bordo del tran­satlántico Conte Grande, meses antes de que estallara la guerra. Destinado al Comando de la División Andina Tridentina (Merano, Bolzano), a la división de infantería de montaña de Pinerolo en el Piamonte y a la Escuela de Alpinismo de Aosta en los Alpes, también fue asignado brevemente a la embajada en Roma.

Las cartas a su cuñada, la profesora María Tizón Erostarbe, contienen interesantes observaciones. De la escala en los puertos brasileños dice Perón:

La impresión que tengo de Brasil, salvo de Río de Janeiro que es una ciudad moderna, es que están un siglo atrás de nosotros, como los chilenos. Aquí los negros y allá los rotos y los indios. República Argentina hay solo una, y buenos Aires, hasta ahora, inigualable.

Ya en Roma quedó deslumbrado.

Italia en lo que he visto es una maravilla. Gente buena, mucho orden, trenes lujosos y muy buen servicio. Hoteles ba­ratos, comida cara. Roma grandiosa: he visto ya hoy mucho y mañana seguiré viendo. Hay para rato. No es ciudad para divertirse, es para visitar y recorrer los siglos de historia que uno se ha morfado en el colegio y estudios [...] Mucha gen­te de uniforme, mucha tranquilidad, la agitación de guerra que nosotros sentimos allá es obra de la prensa, propaganda de los miserables yanquis, franceses y compañía. Aquí hay mucho orden, disciplina, patriotismo y se trabaja mucho [...] Mañana salgo de turista inglés a las 8:30. Voy a misa canta­da en San Pedro y luego turismo.

Perón visitó a la madre de un sacerdote amigo, que vivía en un pueblito edificado sobre la cumbre de un cerro, cerca de Nápoles, ciudad que no le gustó. De esa excursión dijo:

Casi todas estas “citadinas”, “borghos”, “paesi”, como los lla­man aquí según el grado de su importancia, son los resabios de la Edad Media que aún quedan. Qué suerte, María, que en nuestro país la Edad Media no se hizo presente.


A la distancia estableció comparaciones:

Lo mejor de Italia: Roma; lo mejor de Roma: lo histórico y el Vaticano; lo mejor del mundo: buenos Aires [...] Lo mejor de Buenos Aires: sus habitantes, con todos sus defectos y macanas [...] La única desgracia que apreciamos en nuestro pueblo proviene del exceso de bienestar. Creo sin duda que estos países han llegado a un grado de organización, orden y trabajo, difícil de igualar [...] Hoy he comprobado que la necesidad es un factor poderoso para hacer virtuosos a los pueblos [...] Con todo prefiero pertenecer a un pueblo sin necesidades, especialmente si ese pueblo es nuevo como el nuestro y tiene aún por delante un gran porvenir para forjar. De Europa, al contrario de lo que muchos piensan, no creo que tengamos nada que aprender en el orden material, pero es honrado reconocer que tenemos mucho que imitar en el orden espiritual.



Mussolini, el modelo fascista

Esa Europa estaba a punto de precipitarse en una guerra total, en la que el militar argentino tomó partido por los fascismos a contrapelo de las simpatías de sus referentes liberales del jus­tismo, que fueron aliadófilos. En cartas a su cuñada definió al fascismo como “un gran movimiento espiritual contemporáneo, lógica reacción contra un siglo de materialismo ‘comunizante’. Narró que había asistido a una concentración de 70.000 mucha­chas de toda italia.

Comienza la obra de la mujer y de la mujer joven [...] Este gran hombre que es Mussolini sabe lo que quiere y conoce bien el camino para llegar a ese objetivo. Si las fuerzas desatadas al servicio del mal se oponen a sus designios, luchará hasta morir, y si lo matan, quedará su doctrina, aunque yo siempre he tenido más fe al hombre que a las doctrinas. El panorama social de Italia es igual al de los demás países: Un capitalismo sin grandes recursos, pero que mueve lo que tiene para crear valores; un laborismo sufrido y pujante, que en combinación con el capitalismo elabora valores y crea rique­zas donde la naturaleza ha negado gran parte de sus dones. La dirección a cargo de otra clase nueva (el fascismo) que gobierna y administra, vale decir dirige el capital, el trabajo y las fuerzas espirituales que no descuida. Lo más difícil es mantener la justa proporción que debe exis­tir, en todos los regímenes, entre la parte de la población que produce (capital y trabajo) y la que dirige (que no produce). Hasta ahora el fascismo mantiene esta justa proporción, pero si las necesidades político­-internas lo llevan a aumentar el personal que dirige, caerá en la burocracia, que un país pobre como Italia no podrá resistir. Nuestro régimen burocrático que ya es una rémora, lo aguan­tamos porque la Argentina es inmensamente rica, pero un país europeo sin colonias para exprimir, como lo hace Inglaterra, Francia, etcétera, no puede cosechar una burocracia sin sucumbir.

Como se aprecia en esta correspondencia, Perón estaba con­vencido de que el fascismo era el mejor sistema de gobierno para equilibrar las relaciones entre capital y trabajo y pensaba, como la mayoría de sus compatriotas, que la Argentina era un país inmen­samente rico, en condiciones de soportar la mala administración de sus recursos. Estas reflexiones políticas constituían el componente intelectual de la estadía romana, matizada por una vida social in­tensa, la relación sentimental con la joven Giuliana dei Fiori, los destinos militares en el norte y el aprendizaje del idioma.




Hitler y los grandes valores morales

Al comenzar la guerra, Perón le escribió a su cuñada desde el apostadero de Merano, en Bolzano, en el norte de Italia, próximo a la frontera austríaca. Esbozó un inteligente análisis de las posibilidades de los bandos enfrentados y de la actitud que la Argentina tendría que asumir: “Tarde o temprano habrá que embanderarse en una de las dos tendencias... Solo se trata de saber elegir”. Con respecto a su visión del conflicto, en el Frente oriental, “se des­prende que, por mal que siga el asunto, cuando reciban ustedes esta carta, Alemania habrá terminado con los polacos, mediante la ocupación de casi todo su territorio”. En el Frente occidental, constituido por Bélgica, Francia y Luxemburgo:

Alemania les meterá fuerzas superiores a los nueve millo­nes de hombres, que Francia e Inglaterra no podrán poner aunque se esfuercen mucho [...] Mi pálpito es que, si contra lo que pienso, el conflicto no se generaliza y dejan solos a Alemania, Francia e Inglaterra, las operaciones continenta­les están terminadas antes de mayo de 1940 con la derrota absoluta de los franceses a ingleses. Quedaría después en pie Inglaterra en el mar y ahí está a mi entender la dificultad de los alemanes, que en este elemento no podrán vencer nunca a Inglaterra.

En síntesis, le tenía fe al Führer y estaba convencido de que mientras “los grandes valores materiales están del lado de los aliados, los grandes valores morales están del lado de los alema­nes". La historia dirá después cuál de estos valores tiene la supre­macía de la influencia en la guerra”. Sin duda, Perón acertó en cuanto al éxito militar de la primera fase de la guerra, así como en prever la dificultad que tendría Alemania para enfrentar al imperio británico en los mares. otras previsiones fueron menos felices. En cuanto a los “grandes valores morales del nazismo”, la guerra iría desnudando la tragedia que se escondía tras los discursos patrióticos. Desde lo personal, Perón quería quedarse el mayor tiempo posible en Europa. No obstante llegó la orden de que todos los oficiales argentinos en misión de estudio en los países en guerra volvieran al país. Perón lo hizo en un largo recorrido que lo condu­jo a España, donde visitó los lugares históricos de la guerra civil, como el Alcázar de Toledo. De su estadía en Roma queda una fotografía, tomada en un día de fiesta patria en la embajada argentina. En el centro, los diplo­máticos; en la segunda fila se asoma el rostro sonriente de Perón; delante del grupo, unos niños sentados, entre ellos, Magdalena, la pequeña hija del embajador en el Vaticano, Enrique Ruiz Guiñazú. Está claro que las impresiones que Perón recibió en los dos años que duró su destino en el exterior influyeron en forma de­cisiva en su visión del mundo y en su propio concepto del papel que quería desempeñar en el futuro argentino, cuya grandeza descontaba.



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miércoles, 12 de junio de 2019

El peronismo racional es irracional - Alberto Benegas Lynch (h)



Resulta sumamente curioso pero a esta altura del siglo XXI cuesta creer que existan aun personas que seriamente se dicen peronistas. Se ha probado una y mil veces la corrupción astronómica del régimen (Américo Ghioldi, Ezequiel Martínez Estrada), su fascismo (Joseph Page, Eduardo Augusto García), su apoyo a los nazis (Uki Goñi, Silvano Santander), su censura a la prensa (Robert Potash, Silvia Mercado), sus mentiras (Juan José Sebreli, Fernando Iglesias), la cooptación de la Justicia y la reforma inconstitucional de la Constitución (Juan A. González Calderón, Nicolás Márquez), su destrucción de la economía (Carlos García Martínez, Roberto Aizcorbe), sus ataques a los estudiantes (Rómulo Zemborain, Roberto Almaraz), las torturas y muertes (Hugo Gambini, Gerardo Ancarola), la imposición del unicato sindical y adicto (Félix Luna, Damonte Taborda) a lo que cabe agregar la detallada obra de Ignacio Montes de Oca sobre las destrucciones morales y materiales del peronismo ¿Qué más puede pedirse para descalificar a un régimen?"


El peronismo racional es irracional


Alberto Benegas Lynch (h)

Presidente del Consejo Académico de Fundación Libertad y Progreso @ABENEGASLYNCH_h
junio 12, 2019 9:00 am by: Alberto Benegas Lynch (h) A+ / A-
En momentos en que en nuestro país el actual mandatario decide asociarse en la fórmula para la próxima contienda electoral a un peronista de permanente y decidida actuación en el anterior gobierno, es del caso repasar el significado del peronismo aunque ya hayamos escrito sobre el particular. Esta decisión desafortunada en cuanto a la preservación de los valores de una sociedad libre, se adopta luego que la actual gestión ha incrementado las cargas fiscales, ha aumentado sideralmente la deuda estatal, ha ensanchado el déficit total, ha elevado el ya astronómico gasto público y mantiene una inflación mensual equivalente la anual en países civilizados. La actual administración al encontrase frente a estos resultados optó por abrir su espacio pero era de desear que lo hiciera en dirección parecida al camino indicado por políticos como Leandro N. Alem quien enfatizó “gobernad lo menos posible, porque mientras menos gobierno tenga el hombre, más avanza la libertad, más gobierno propio tiene y más fortalece su iniciativa y se desenvuelve su actividad.”

No ser corrupto no es suficiente, que por otra parte es lo normal y tampoco son suficientes las buenas intenciones, el tema son los resultados no las explicaciones.

Resulta sumamente curioso pero a esta altura del siglo xxi cuesta creer que existan aun personas que seriamente se dicen peronistas. Se ha probado una y mil veces la corrupción astronómica del régimen (Américo Ghioldi, Ezequiel Martínez Estrada), su fascismo (Joseph Page, Eduardo Augusto García), su apoyo a los nazis (Uki Goñi, Silvano Santander), su censura a la prensa (Robert Potash, Silvia Mercado), sus mentiras (Juan José Sebreli, Fernando Iglesias), la cooptación de la Justicia y la reforma inconstitucional de la Constitución (Juan A. González Calderón, Nicolás Márquez), su destrucción de la economía (Carlos García Martínez, Roberto Aizcorbe), sus ataques a los estudiantes (Rómulo Zemborain, Roberto Almaraz), las torturas y muertes (Hugo Gambini, Gerardo Ancarola), la imposición del unicato sindical y adicto (Félix Luna, Damonte Taborda) a lo que cabe agregar la detallada obra de Ignacio Montes de Oca sobre las destrucciones morales y materiales del peronismo ¿Qué más puede pedirse para descalificar a un régimen?

A este prontuario tremebundo cabe agregar apenas como muestra cuatro de los pensamientos de Perón, suficientes como para ilustrar su catadura moral. En correspondencia con su lugarteniente John William Cooke: “Los que tomen una casa de oligarcas y detengan o ejecuten a los dueños se quedarán con ella. Los que tomen una estancia en las mismas condiciones se quedarán con todo, lo mismo que los que ocupen establecimientos de los gorilas y enemigos del Pueblo. Los Suboficiales que maten a sus jefes y oficiales y se hagan cargo de las unidades tomarán el mando de ellas y serán los jefes del futuro. Esto mismo regirá para los simples soldados que realicen una acción militar” (Correspondencia Perón-Cooke, Buenos Aires, Editorial Cultural Argentina, 1956/1972, Vol. I, p. 190).

También proclamó “Al enemigo, ni justicia” (carta de Perón de su puño y letra dirigida al Secretario de Asuntos Políticos Román Alfredo Subiza, cit. por J. J. Sebreli, Los deseos imaginarios del peronismo, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1983, p. 84). En otra ocasión anunció que “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores” (discurso de Perón por cadena oficial de radiodifusión el 18 de septiembre de 1947, Buenos Aires). Por último, para ilustrar las características del peronismo, Perón consignó que “Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente” (Marcha, Montevideo, febrero 27 de 1970).

Algunos aplaudidores y distraídos han afirmado que “el tercer Perón” era distinto sin considerar la alarmante corrupción de su gobierno realizada principalmente a través de su ministro de economía José Ber Gelbard quien además provocó un grave proceso inflacionario (que denominaba “la inflación cero”) y volvió a los precios máximos de los primeros dos gobiernos peronistas (donde al final no había ni pan blanco en el mercado), el ascenso de cabo a comisario general a su otro ministro (cartera curiosamente denominada de “bienestar social”) para, desde allí, establecer la organización criminal de la Triple A. En ese contexto, Perón después de alentar a los terroristas en sus matanzas y felicitarlos por sus asesinatos, se percató que esos movimientos apuntaban a copar su espacio de poder debido a lo cual optó por combatirlos y, también  a la vuelta de su exilio, se decidió por abrazarse con Ricardo Balbín (un antiguo opositor que a esa altura se había peronizado).

A nuestro juicio la razón por la que se prolonga el mito peronista se basa en la intentona de tapar lo anterior con una interpretación falaz de lo que ha dado en llamarse “la cuestión social” en el contexto de la imposición de un sistema sindical copiado de Mussolini, leyes de alquileres y desalojos que arruinaron los patrimonios de tantas familias de inmigrantes, una inflación galopante que se pretendió disimular con controles de precios para “atacar el agio y la especulación”, con una colosal cerrazón del comercio exterior administrado por el IAPI, el abrupto aumento de la pobreza y una corrupción en todos los niveles gubernamentales.

En este sentido de “lo social”, transcribo una carta del Ministro Consejero de la Embajada de Alemania en Buenos Aires Otto Meynen a su “compañero de partido” en Berlín, Capitán de Navío Dietrich Niebuhr O.K.M, fechada en Buenos Aires, 12 de junio de 1943, en la que se lee que “La señorita Duarte me mostró una carta de su amante en la que se fijan los siguientes lineamientos generales para la obra futura del gobierno revolucionario: ´Los trabajadores argentinos nacieron animales de rebaño y como tales morirán. Para gobernarlos basta darles comida, trabajo y leyes para rebaño que los mantengan en brete´” (copia de la misiva mecanografiada la reproduce Silvano Santander en  Técnica de una traición. Juan D. Perón y Eva Duarte, agentes del nazismo en la Argentina, Buenos Aires, Edición Argentina, 1955, p.56). La cita de Perón es usada también por Santander como epígrafe de su libro.

En un artículo publicado por Claudia Peiró en Infobae el 8 de julio de 2017 se reproduce una misiva mecanografiada de Perón a Mao:

“Madrid, 15 de julio de 1965

Al Sr. Presidente Mao Tse Tung

Mi querido Presidente y amigo:

Desde este difícil exilio, aprovecho la magnífica oportunidad que brinda el viaje de los jóvenes dirigentes peronistas del MRP, gentilmente invitados por Uds. para hacerle llegar junto con mi saludo más fraternal y amistoso, las expresiones de nuestra admiración hacia Ud., su Gobierno y su Partido; que han sabido llevar a la Nación China el logro de tantas e importantes victorias, que ya el mundo capitalista ha comenzado por reconocer y aceptar.

Su pensamiento y su palabra de Maestro Revolucionario, han calado hondo en el alma de los pueblo que luchan por liberarse -nosotros entre ellos- que nos debatimos, en estos últimos diez años, en marchas y contramarchas propias del proceso de un pueblo, que va preparando las condiciones más favorables para la lucha final contra el Imperialismo Norteamericano y sus aliados permanentes -entre ellos ahora, los actuales dirigentes soviéticos- se equivocan cuando piensan que con el engaño de una falsa coexistencia pacífica podrán detener la marcha de estos pueblos sedientos de justicia en  pos de su liberación.

El ejemplo de China Popular, hoy base inconmovible de la Revolución Mundial, permite a los hombres de las nuevas generaciones prepararse para la larga lucha con más claridad y firme determinación.

La acción nefasta del Imperialismo, con la complicidad de las clases traidoras, han impedido en 1955 que nosotros cumpliéramos la etapa de la Revolución Democrática a fin de preparar a la clase trabajadora para la plena y posterior realización de la Revolución Socialista. Pero, de la derrota de esa fecha, hemos recogido grandes ejemplos que nos permiten prepararnos con mucha más firmeza, para que nuestro pueblo pueda tomar el poder y así instaurar la era de gobierno de los oprimidos -la clase trabajadora- única capaz de realizar una política de paz y felicidad para nuestro pueblo. Nuestros objetivos son comunes –por eso me felicito de este contacto de nuestros luchadores con esa realidad que son ustedes.

En lo fundamental somos coincidentes, y así lo he expresado muchas veces ante nuestros compañeros, la clase trabajadora y peronista de Argentina. Quedan los aspectos naturales y propios de nuestros países, que hacen a sus condiciones socio-económicas, y que modifican en cierta forma la táctica de lucha.

Los compañeros portadores sabrán explicar de viva voz nuestros puntos de vista, y el gran deseo de que la más profunda y sincera de las amistades se consolide entre nosotros.

Reciba, querido Presidente, las seguridades de nuestros mayores sentimientos. Somos confiantes en el triunfo de la justicia y la verdad. Nada ni nadie podrá detener la hora de los pueblos.

Por el triunfo de nuestras comunes luchas, por el triunfo y la felicidad del Pueblo Chino; por la liberación de los pueblos oprimidos, con toda amistad,

Un gran abrazo,

Juan Perón.”



Después de este resumen no parece racional es seguir machacando con el peronismo que ha juntado todas los desaciertos y las lacras de nuestra historia como consecuencia del abandono de muchos que no han sido capaces de mostrar las ventajas de adoptar los valores y los principios de una sociedad libre, lo cual se venía incubando desde el golpe fascista del 30 agudizado en grado extremo a partir del golpe del 43. Es del caso recordar el célebre dictum de George Santayana en cuanto a que “Aquellos que no estudian la historia están condenados a repetirla”, por lo que nunca es tarde para rectificar el rumbo si somos capaces de hacer un examen de conciencia y dar preeminencia a la integridad moral como condición para el progreso de todos.


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domingo, 9 de junio de 2019

El Peronismo ese marido golpeador que tiene la clase obrera


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Presentación

Bienvenido a este Blog.
Trataré de reunir aquí algunas ideas que tengo desde hace muchos años, pero a las que no he podido darles un formato hasta hoy.
Justamente dentro de un rato tengo que ir a votar. Lo haré con mucha resignación ya que la persona a la que votaré no será gobernador ni de casualidad, ya que lamentablemente el peronismo en todas sus versiones está enquistado en mi provincia: Chubut. Gobiernan y, por lo visto, gobernarán por unos cuantos años más. La democracia es así y lo acepto. Me da pena, claro, porque no nos va nada bien pero se sigue votando a los mismos de siempre, con lo que el fracaso está garantizado empíricamente.

Para no hacer demasiado larga esta presentación, resumo que volcaré en este Blog algunas cosas que quiero destacar de esta desgracia argentina llamada peronismo. Trataré de incluir alguna encuesta que está dando vueltas en mi cabeza desde hace año. Lo haré en facebook, en un grupo que haré hoy mismo con el mismo título porque no se si se pueden hacer encuestas en el formato de Blog.
Esta es la dirección por si se quieren unir: facebook: Peronismo - El Big Bang de la pobreza

Y lo haré para tratar de comprender el motivo por el cual siguen existiendo peronistas en nuestro país. Sobre todo quiero saber porqué hay jóvenes que adhieren ideológicamente al peronismo, proque los que se unen solo para robar o vivr de arriba, a esos los entiendo. No les gusta trabajar y este es un camino muy fácil. Sólo tienen que ir a una Unidad básica y listo. Allí encontrarán el camino allanado para la vagancia y hasta para tener un futuro político. Si "el roña" Castro puede ser candidato a diputado porqué no vos, ¿no es cierto?
Aclaración necesaria: me considero antipopulista ya sean de derecha, centro o de izquierda. Por lógica soy antiperonista porque a mi criterio el Peronismo es el inicio mismo del populismo. Perón se inspiró en Mussolini, a quien admiraba mucho, y también era cercano a Hitler, lo que explica el porqué nunca le declaró la guerra a Alemania, salvo claro cuando los Aliados lo presionaron mucho días antes de finalizar la guerra y más tarde le dio asilo a tantos jerarcas nazis. Eso, tanto Inglaterra, Francia o Estados Unidos jamás se lo perdonarían a la Argentina. También esto explica en gran medida porqué nos ha ido tan mal como nos fue desde ese momento. El peronismo gobernando la mayor parte del tiempo y el mundo mostrando su pulgar hacia abajo cuando necesitamos ayuda internacional.

Miguel Horacio Fiordelli
Comodoro Rivadavia, Provincia de Chubut, Patagonia Argentina
miguel.fiordelli@hotmail.com

Para finalizar la presentación y comenzar formalmente con el Blog, les dejo el texto completo que da origen al título del mismo: 

"Debo reconocer que el peronismo fue mi mayor fuente de inspiración ya que, al asumir el General, reseteó la historia de un país próspero, que había llegado a ser una potencia mundial y gracias a él, se puso en cero. A tal punto que el pasado dejó de existir, como si la historia de la Nación hubiera desaparecido en un agujero negro, generando una explosión popular. No tengo dudas: el peronismo es el Big Bang de la pobreza, porque sin pobres necesitados de un líder carismático, la política argentina y latinoamericana moderna, nunca hubiera sido posible". 
Stephen Hawking
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El peronismo es el Big Bang de la pobreza - Stephen Hawking


"Debo reconocer que el peronismo fue mi mayor fuente de inspiración ya que, al asumir el General, reseteó la historia de un país próspero, que había llegado a ser una potencia mundial y gracias a él, se puso en cero. A tal punto que el pasado dejó de existir, como si la historia de la Nación hubiera desaparecido en un agujero negro, generando una explosión popular. No tengo dudas: el peronismo es el Big Bang de la pobreza, porque sin pobres necesitados de un líder carismático, la política argentina y latinoamericana moderna, nunca hubiera sido posible". 
Stephen Hawking


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